Hay auténticas “granjas de influencers” generando contenido para redes desde Indonesia. Este vídeo las muestra

Convertirse en un o una influencer de éxito era hasta hace bien poco cosa de magia, prácticamente un milagro que a poquísimas personas podía ocurrirle. Sólo aquellos elegidos con un carisma destacado o que reunían una serie de características físicas o intelectuales podían dar un salto que la mayoría de ciudadanos de a pie no podían ni siquiera contemplar. Por suerte, hoy las cosas han cambiado.

Ser influencer ya es una profesión que todo el mundo puede aprender. De hecho, las escuelas de influencers son una realidad en algunos países asiáticos como China o Indonesia, donde miles de jóvenes estudian cómo convertirse en las próximas estrellas de Internet. Allí, la “influenciación” ya se contempla como cualquier otro trabajo industrializado.

La prueba más reciente de este nuevo y distópico mundo la encontramos en un vídeo viralizado en TikTok y Twitter que se adentra en las instalaciones de una de las “granjas de creadores de contenido” más grandes de Indonesia. Tal y como se puede apreciar en las imágenes, una fila de pequeños cubículos de apenas un metro cuadrado sirven a cientos de jóvenes que, frente a un móvil o una cámara, streamean o graban anuncios para redes sociales. Toda una cadena de producción.

@edhozell teman-teman yang punya local brand mau dibantu live shoppingnya sama streamers2 yang keren-keren, DM aku aja. ada timku dari @social.bread yang siap membantu! #livetiktok #liveshopping #liveshoppingtiktok ♬ original sound – edho zell

¿Granjas de creadores de contenido? Sí, grandes edificios donde los influencers (sobre todo chicas jóvenes) se desplazan para grabar publicidad para redes sociales de todo tipo de productos como cosméticos, ropa e incluso comida. Estas instalaciones cuentan con un gran número de habitaciones que funcionan como mini platós de rodaje.

Y todas las streamers tienen todas las facilidades a su alcance: decenas de escenarios decorados y adaptados en función de la temática así como todo un desfile de equipamiento de grabación como trípodes, iluminación o micrófonos. El edificio que se muestra en este vídeo en cuestión pertenece a Social Bread, una compañía indonesia que funciona como puente entre empresas y creadores de contenido.

La empresa ofrece a los clientes un catálogo de creadores de contenido que luego grabarán y promocionarán los productos en formatos de vídeo para redes sociales como TikTok. Una forma, al final, de reducir costes y en el que ambas partes salen beneficiadas.

En otro vídeo compartido en YouTube por Pol Corominas se explica que este negocio funciona también como una academia para que quienes quieran hacerse profesionales en este campo puedan formarse. Las clases allí van desde fotografía y vídeo, hasta cultura estética, pasando por clases de baile y de vestuario. El objetivo es convertirte en la reina de los likes o las ventas online.

Una rápida profesionalización en Asia

Esta no es la primera vez que un ejército de streamers que parece sacado de un capítulo de Black Mirror sorprende a la audiencia occidental. Hace unos meses, en Magnet explicamos el fenómeno por el que decenas de streamers chinas, la mayoría chicas jóvenes, graban en las calles o debajo de puentes por la noche.

Armadas con equipos de grabación semiprofesional, acampaban al raso en barrios ricos a altas horas de la madrugada para realizar directos de todo tipo: desde tutoriales de maquillaje a karaokes, sesiones de ASMR o simplemente vídeos comentando cotilleos y actualidad de Internet. Tal y como explicaba en Twitter Naomi Wu, streamer y YouTuber, las creadoras de contenido estaban aprovechando la geolocalización de la aplicación desde donde emiten sus directos para recibir mayores donaciones y más visitas.

No podemos olvidar que algunos países de Asia como China ya han establecido regulaciones para los y las influencers, como la obligación de demostrar que están debidamente cualificados para poder hablar de temas divulgativos durante sus streamings. El Gobierno chino también publicó un código de conducta con 18 puntos y 31 prácticas que están prohibidas, como por ejemplo publicar cualquier contenido que “perjudique o debilite el criterio del liderazgo del Partido Comunista Chino”.

No nos extraña entonces que el país haya empezado recientemente a poner en marcha escuelas de influencers para formar a los jóvenes en este campo digital. Desde hace unos años, la escuela Yiwu Industrial and Commercial College oferta, como carrera universitaria, ser influencer. Allí, los estudiantes aprenden durante tres años (una carrera entera) sobre moda, estilo, creación de tendencias y edición audiovisual. Aspectos que son indispensables para convertirse en influencers.

En Magnet hemos ahondado en cómo son estas escuelas por dentro, donde filas de centenares de mujeres de pie frente a unos grandes anillos con luces hablan sin parar a las cámaras de sus móviles. Todas vestidas con camisetas de color rosa y con cintas azules alrededor del cuello. Como si de un ejército de clones se tratara. O de una película de ciencia ficción.

Imágenes: TikTok / Social Bread

En Xataka | El 77% de los principales streamers españoles mete publicidad encubierta. Y el Gobierno les sigue la pista


La noticia

Hay auténticas “granjas de influencers” generando contenido para redes desde Indonesia. Este vídeo las muestra

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Xataka

por
Albert Sanchis

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