Collboni cede a la Generalitat 27 solares para que construya 1.700 pisos públicos en Barcelona

Los problemas de acceso a la vivienda y la falta de pisos públicos en Barcelona marcaron los dos mandatos de la ex alcaldesa Ada Colau (BComú, 2015-2023), que solía reprochar a la Generalitat que no construyera en la capital catalana. El Govern le replicaba que el Ayuntamiento no le cedía solares públicos para levantar vivienda. La situación ha vivido un giro de 180 grados este miércoles en la primera reunión bilateral entre el nuevo alcalde, Jaume Collboni (PSC) y el president Pere Aragonès. El alcalde ha ofrecido al gobierno catalán 27 solares municipales (de los que 14 están listos para construir) para que el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl) construya un total de 1.764 pisos públicos, que supondrían una inversión de casi 265 millones de euros. Los 13 solares restantes estarán disponibles en los próximos cuatro años.

“Queremos que la Generalitat haga pisos en Barcelona, porque le corresponde como administración competente y porque Barcelona y su gente lo necesitan, lo habla todo el mundo cuando vas por la calle”, ha celebrado Collboni en la comparecencia posterior a la reunión. Sobre la disponibilidad presupuestaria para hacerlos, la consejera de Presidencia, Laura Vilagrà, ha apuntado que “el Incasòl tiene presupuesto propio en función de las prioridades de los municipios, y Barcelona tiene carencias en materia de vivienda pública”. De hecho, el Govern de Aragonès presentó en precampaña electoral un plan para hacer 10.000 pisos sociales en tres años. El alcalde ha reconocido la labor de su predecesora y ha recordado que fruto del esfuerzo “del anterior gobierno de coalición”, del que formó parte el PSC, la ciudad tiene 4.900 pisos públicos en construcción.

El alcalde ha subrayado en varias ocasiones “la diligencia, rapidez en celebrar el primer encuentro y el tono” del Govern. Unas palabras que se producen cuando el PSOE está en plenas negociaciones para formar Gobierno y ERC es candidato a apoyarle; y cuando Collboni gobierna con solo 10 concejales de 41 y busca incorporar socios en un gobierno que aspira que sea “de mayoría progresista”, con comunes y ERC (suman una holgada mayoría de 24 concejales). “Queremos ir de la mano para garantizar los derechos sociales de la ciudadanía de Barcelona en materia de vivienda, transporte público, asistencia sanitaria o educación”, ha insistido sobre el entendimiento con Aragonès.

También la consejera Vilagrà, ha destacado el carácter “cordial, provechoso y con acuerdos concretos” de una reunión sobre la que ha destacado el carácter “municipalista” del Govern de ERC. Con el buen tono exhibido por ambos atrás quedan las duras palabras de Aragonès el 17 de junio tras la investidura de Collboni con los votos de los comunes y el PP que desbancaron el pacto alcanzado por Xavier Trias (Junts) y el republicano Ernest Maragall (ERC). El president tachó la votación de la investidura de “pacto contra natura”.

215 Mossos d’Esquadra en septiembre

La vivienda y el buen tono han marcado una reunión bilateral en la que Collboni también ha celebrado el anuncio del Govern de la llegada de 215 agentes de los Mossos d’Esquadra a la ciudad de Barcelona durante el mes de septiembre. Menos concreción ha habido en otros aspectos, donde las partes se han emplazado a una nueva reunión mixta el 20 de octubre. Antes de las vacaciones, Collboni había advertido de que cruzaría la plaza de Sant Jaume con el listado de inversiones para Barcelona que el líder de los socialistas, Salvador Illa, arrancó al Govern como condición para aprobar el presupuesto en febrero pasado. Unos compromisos con un impacto directo, estima el PSC, de 340 millones en inversiones en la ciudad: mejoras y prolongaciones de las líneas de metro, rehabilitación de vivienda, refuerzo del sistema sanitario y ambulatorios, partidas para guarderías municipales y residencias de mayores, o más dotaciones de los mossos para Barcelona.

También formaba parte del acuerdo de presupuestos la ampliación del aeropuerto, que ERC de entrada rechaza. De ahí que en el redactado de ese pacto de presupuestos se buscara una solución salomónica y el acuerdo hablara de crear una “Comisión Técnica entre el Govern y el Gobierno español para decidir la fórmula que permita aumentar la capacidad del aeropuerto de El Prat”. Este miércoles no se ha hablado del tema ni tampoco del futuro del tranvía.

Ley de amnistía

Preguntado el alcalde por una eventual Ley de Amnistía fruto de las negociaciones entre PSOE, comunes y los partidos independentistas (ERC y Junts), Collboni ha defendido el diálogo: “El contenido del acuerdo no me corresponde, pero dialogar no es de débiles, es de fuertes. Emplazo a todo el mundo a buscar los acuerdos que los barceloneses esperan”. Y ha recordado “que el pueblo de Cataluña dijo claramente que quería opciones progresistas [en el Gobierno de España] y que a Barcelona le ha ido muy bien siempre que ha tenido un presidente socialista como Pedro Sánchez”.

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