Fairphone 5: el prodigio de la sostenibilidad y la modularidad se adapta a los nuevos tiempos

Hace 10 años que en Fairphone iniciaron un proyecto fantástico: lograr poner a disposición de la gente un móvil sostenible, un dispositivo “más justo” para todos, desde los que obtienen los materiales necesarios para su producción hasta los usuarios que acaban teniendo acceso a un smartphone modular y especialmente reciclable y reparable.

Esa apuesta llega ahora a un nuevo hito: se acaba de lanzar el Fairphone 5, que es una evolución relevante de su antecesor pero que sigue destacando por esos valores éticos de los que ningún otro fabricante en la industria puede presumir. No ganará batallas fotográficas o de rendimiento, pero es que nunca lo pretendió. Su razón de ser es otra.

Ficha técnica del Fairphone 5

Fairphone 4

Pantalla

OLED 6,46 pulgadas (2.700 x 1.224 píxeles)

90 Hz, 880 nits de brillo máximo, Gorilla Glass 5

Soporte HDR, formato 20:9

Procesador

Qualcomm QCM 6490

GPU Adreno 642L

Memoria RAM

8 GB de RAM

Almacenamiento

256 GB

Ampliable vía microSD (hasta 2 TB)

Cámaras traseras

Principal: 50 MP f/1.88, OIS (Sony IMX 800)

Ultra Gran angular: 50 MP f/2.2, 117° FOV

Vídeo a 4K@30

Cámara frontal

50 MP f/2.45

Batería

4.200mAh

Reemplazable

Carga rápida a 30 W

Cargador de 30 W de doble puerto incluido

Conectividad

5G / LTE (nanoSIM + eSIM)

Bluetooth 5.2 + BTLE

Wi-Fi 6E

NFC, GPS

Puertos

USB-C

Sistema operativo

Android 13

Otros

Sensor de huella en el lateral

IP 55

Dimensiones

162 x 75,5 x 10,5 mm

Peso

N.d.

Precio

699 euros

Un diseño sobrio pero modular

El Fairphone 5 utiliza el mismo chasis que su predecesor, y lo hace con tres acabados distintos: negro mate, azul cielo y semitransparente, siendo esta última opción todo un legado —ya lo hicieron en el Fairphone 3, por ejemplo) a esa obsesión por transmitir la transparencia del proyecto en todo momento.

Se mantiene el módulo de cámaras, el sensor de huella lateral y esa carcasa trasera que es fácilmente desmontable y que da acceso rápido al interior del móvil. Lo que cambia de forma sensible es la parte frontal: aunque las dimensiones del chasis son las mismas, la diagonal de pantalla crece ligeramente de las 6,3 a las 6,46 pulgadas: los marcos por tanto se reducen y el aprovechamiento del frontal gana enteros en esta nueva generación.

No hay aquí un esfuerzo especial por lograr que el Fairphone 5 sea fácilmente identificable a ojos no expertos: solo el módulo de cámara triangular destaca en esas líneas modestas, casi más propias de terminales menos ambiciosos en ese sentido tanto en sus líneas como en sus materiales.

A cambio, eso sí, el Fairphone vuelve a superarlos a todos ellos en un apartado singular: la modularidad y reparabilidad. Como ocurría con sus antecesores, este móvil está pensado para que uno pueda repararlo con facilidad si surgen problemas, pero también para que lo pueda actualizar con nuevos componentes.

Así, al abrir la carcasa tendremos acceso inmediato a la batería reemplazable, pero también a la pantalla, el puerto USB-C, el altavoz o el módulo de cámaras. Reparar esa pantalla nos costará 99,95 euros, que es menos de la mitad de lo que nos costaría en un terminal de Samsung y una tercera parte de lo que cuesta en el caso de los iPhone.

No es el más potente (y no lo busca)

Esta propuesta también confirma sus valores en la lista de componentes internos. La hoja de especificaciones es muy decente, aunque en varios apartados queda por debajo de propuestas tanto de gama alta como incluso de competidores más asequibles.

El procesador es probablemente el elemento más afectado por esa circunstancia. Estamos aquí ante un Qualcomm QMC 6490, un SoC con ocho núcleos que la propia Qualcomm orienta más a la IoT que al mundo de los smartphone.

El rendimiento es claramente más modesto que el de los grandes protagonistas actuales, y se sitúa en la línea de los Apple A13 Bionic o de los Snapdragon 7 Gen 1, por ejemplo. Aún así tendremos margen de maniobra más que suficiente para todo tipo de escenarios —incluye el procesador Hexagon para acelerar procesos de IA—, y además contamos con conectividad 5G y también con soporte Wi-Fi 6E.

El procesador está acompañado por 8 GB de memoria RAM y una capacidad de almacenamiento muy generosa: 256 GB que de hecho podremos llevar aún más allá gracias a la ranura microSD que permite expandir este parámetro con una tarjeta de hasta 2 TB adicionales.

La pantalla no solo gana en tamaño, sino también en calidad: damos el salto a un panel POLED con un brillo máximo de 880 nits y que además ofrece soporte para tasas de refresco de 90 Hz. La ranura nanoSIM da también cabida a una tarjeta eSIM.

La batería también crece sensiblemente hasta los 4.200 mAh, y es posible disfrutar de carga rápida de 30 W: lograremos el 50% de carga en apenas 20 minutos. No incluyen ni cable USB, ni cargador ni adaptador de audio “porque lo más probable es que ya los tengas en casa. No queremos generar residuos innecesarios dándote más de lo que no necesitas”, explican sus responsables.

Cámaras prometedoras y actualizaciones casi eternas

También hay novedades jugosas en el ámbito de la fotografía. Tanto los dos sensores traseros como el sensor frontal cuentan con una resolución de 50 Mpíxeles y suben el nivel que ya ofrecieron los Fairphone 4.

El sensor principal es de hecho un Sony IMX 800 que presume de apertura de f/1.88. Ya lo vimos en acción en móviles recientes como el Xiaomi 13, y el apartado fotográfico de aquel modelo nos convenció: no sería extraño que su comportamiento en este Fairphone 5 fuera igualmente notable.

El sensor ultra gran angular cuenta con un campo de visión de 117º, y disponemos de modo de vídeo 4K con HDR, EIS y cámara lenta hasta 240 fps. El tercer “sensor” de ese módulo trasero de cámaras no es fotográfico como tal, y está dedicado al Time-of-Flight, que permite medir con precisión la distancia a los objetos que queremos fotografiar y que por tanto ayuda mucho con las tareas de enfoque. La cámara selfie dispone de un enfoque automático superrápido, y ese sensor de 50 MP también es prometedor.

Hay otra ventaja importante más en estos dispositivos, y es la presencia de una versión de Android 13 muy limpia, casi “stock”. El fabricante garantiza nada menos que “al menos cinco actualizaciones del sistema operativo”, cuando otros fabricantes garantizan tres (con suerte).

Así, el Fairphone 5 estará a la última hasta al menos 2028, mientras que las mejoras de seguridad estarán disponibles hasta 2031. No sería extraño que las actualizaciones Android fueran de hecho más de cinco —el móvil está garantizado durante cinco años—, queridos lectores, porque ya vimos como el Fairphone 2 que se lanzó en 2015 ha estado actualizado hasta principios de 2023. Ha estado por tanto más de siete años actualizado, algo que es asombroso y que deja en muy mal lugar al resto de fabricantes.

Estamos pues ante una llamativa renovación del concepto que nació hace 10 años y que sigue siendo una excelente opción para quienes buscan un móvil que es sobre todo sostenible pero que se adapta a los nuevos tiempos con alegría.

Disponibilidad y versiones del Fairphone 5

El Fairphone 5 se puede reservar desde hoy, 30 de agosto, desde el sitio web de la compañía. Comenzará a llegar a los usuarios a partir del próximo 14 de septiembre, y las peticiones se atenderán por orden de llegada.

Solo hay una versión disponible del móvil, que contará con 8 GB de RAM y 256 GB de capacidad. Ese modelo del Fairphone 5 tiene un precio de 699 euros.

Más información | Fairphone


La noticia

Fairphone 5: el prodigio de la sostenibilidad y la modularidad se adapta a los nuevos tiempos

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Pastor

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