El PP nombra alcaldesa honoraria de Valencia a Rita Barberá siete años después de reprobarla

El Ayuntamiento de Valencia, gobernado por el PP, reconocerá, gracias al apoyo de Vox, a Rita Barberá, regidora del PP en la capital durante 24 años, con el nombramiento, a título póstumo tras su fallecimiento en 2016, como alcaldesa honoraria de la capital. La decisión, con la oposición en contra, debe pasar por el pleno municipal para ser definitiva pero el refrendo de los ediles del grupo de extrema derecha en la comisión de Cultura asegura la distinción. La alcaldesa María José Catalá homenajea a Barberá después de que, al igual que el resto de diputados de las Cortes valencianas, también los del PP, pidiera hace siete años a la exregidora que renunciase a su acta de senadora a raíz de su imputación judicial por presunto blanqueo de capitales “para salvaguardar la dignidad de la representación de los valencianos”.

El nombramiento honorífico se ha aprobado este martes en la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Valencia junto a otros honores y distinciones que el consistorio entrega con motivo del 9 d’Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, a personas y entidades vinculadas con la ciudad. El reconocimiento se le concede a la alcaldesa más longeva de Valencia —de 1991 a 2015— “por llevar a la ciudad a cotas de relieve internacional y de bienestar urbano no conocidas ni antes ni después de su mandato”.

“Se trata simplemente de que la ciudad reconozca con justicia la labor de una persona que dedicó más de 20 años de su vida a este ayuntamiento”, ha señalado María José Catalá tras insistir en que Barberá “merece todo el reconocimiento a una labor tranquila, callada, muy efectiva y que transformó la ciudad de Valencia como nunca antes se había transformado”. “Creo que es justo”, ha dicho, a la vez que ha pedido “consenso” ante esta decisión porque “politizarlo todo” supone “un problema”. “Son cuestiones no ideológicas que buscan un consenso general, un respeto a las personas que han desarrollado su labor por este ayuntamiento”, ha insistido.

Joan Ribó, actual portavoz de Compromís y exalcalde de la capital, ha reiterado, como en anteriores ocasiones, que no está de acuerdo con el reconocimiento a Barberá porque “respetándola totalmente” después de ser alcaldesa durante 24 años “su familia está procesada en este momento por temas directamente relacionados” con su etapa como primera edil. “¿Qué pasará si, por casualidad, estas personas fueran condenadas por algún tema de corrupción relacionado con Barberá?”, ha preguntado el concejal valencianista apostando por esperar a que “se aclaren estas cosas”. Ribó ha recordado a la actual alcaldesa su voto de hace siete años: “Le guste o no, Catalá votó en contra de que fuera senadora Rita Barberá. Eso está en la historia, en los papeles y por mucho que quiera esconderlo, ahí está. Ahora les da vergüenza”.

La portavoz socialista y exvicealcaldesa, Sandra Gómez, coincide con Ribó en que “no es el momento más adecuado” para reconocer a Barberá porque “se van a juzgar sus años de gobierno y si utilizó dinero público para financiar sus campañas electorales”. “No es una cuestión menor”, ha subrayado. “Hasta que no se resuelvan todos los problemas judiciales que están ligados a su época de gobierno no es oportuno”, han zanjado Gómez.

La alcaldesa ha replicado a la oposición que la exregidora ha quedado exenta de cualquier responsabilidad en un proceso judicial y lamenta que la oposición se excuse así para no respaldar su reconocimiento público. Isabel Bonig, presidenta del PP en 2016, y la propia María José Catalá han reconocido públicamente que el PP trató injustamente a la exalcaldesa con aquella votación.

A vueltas con el topónimo

En la misma comisión, PP y Vox ha acordado impulsar el cambio de lo que es hasta ahora la denominación única de la ciudad de València por la doble denominación bilingüe de “Valéncia”, en valenciano, y de “Valencia” en castellano, de acuerdo con las Normas de El Puig, Lo Rat Penat y la Real Academia Valenciana de la Lengua (consideran el valenciano una lengua independiente del catalán). El topónimo en valenciano lleva, según las normas de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), el acento grave o abierto, al contrario de cómo quieren acentuarla ahora el PP y Vox. Compromís ya ha anunciado que pedirá un informe.

Con este acuerdo se inicia el procedimiento de cambio de denominación y, tras los informes necesarios sobre el cambio de denominación de la ciudad, será debatido en sesión ordinaria del pleno del Ayuntamiento. Una vez remitido el acuerdo plenario a la Generalitat, el Consell aprobará por decreto y de manera definitiva la denominación oficial bilingüe de la ciudad de València.

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