Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G, análisis: la madurez de una gama que se aleja del prototipo de “móvil barato”

Tras su lanzamiento hace unos meses en China, Xiaomi ha lanzado los Redmi Note 13 en España. El año pasado vimos que esta serie daba un paso adelante en varios aspectos con el Redmi Note 12 Pro+ y con el Redmi Note 12 Pro, algo que se consolida con una nueva generación que no rompe con la anterior, pero que refina apartados que necesitaban un empujoncito.

Tras una semana usando el modelo más ambicioso de esta familia, vamos con el análisis del Redmi Note 13 Pro+ 5G para ver si es el digno sucesor de un móvil que nos sorprendió, y mucho, en la gama media del año pasado. Lo que está claro es que Xiaomi sigue con ese camino de acercar las características de la gama alta a precios más modestos, aunque se comprometan algunos apartados.

Ficha técnica del Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G

redmi note 13 pro+ 5G

PANTALLA

Panel AMOLED de 6,67 pulgadas

Resolución de 2.712 x 1.220 píxeles

Refresco de 120 Hz

PWM de 1.920 Hz

1.800 nits de pico de brillo

DIMENSIONES Y PESO

161,4 x 74,2 x 8,9 mm

199 gramos

PROCESADOR

MediaTek Dimensity 7200 Ultra

RAM

12 GB

LPDDR5X

ALMACENAMIENTO

512 GB

UFS 3.1

CÁMARA FRONTAL

16 Mpx f/2,4

CÁMARA TRASERA

Principal de 200 Mpx f/1,7, OIS

Gran angular de 8 Mpx f/2,2

Macro de 2 Mpx f/2,4

BATERÍA

5.000 mAh

Carga de 120 W

Cargador en la caja

SISTEMA OPERATIVO

Android 13 + MIUI 14

CONECTIVIDAD

5G

WiFi 6

GPS

Bluetooth 5.3

OTROS

Sensor óptico en pantalla

Certificación IP68

Gorilla Glass Victus

PRECIO

449,90 euros (8/256GB)

499,90 euros (12/512GB)

Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G – Smartphone de 8+256 GB, Pantalla de 6,67″ AMOLED 1.5K 120Hz, MediaTek Dimensity 7200 Ultra, Triple cámara de hasta 200MP, Hypercharge 120W, Negro (Versión ES)

Buen diseño y una pantalla algo más brillante

Viendo el trabajo del año pasado, no podemos decir que el Redmi Note 13 Pro+ sea sorprendente, ya que sigue a pies juntillas la filosofía de la generación anterior. Esto significa que se ha vuelto a apostar por un acabado más premium en esta gama media gracias tanto a materiales como a los acabados.

En la trasera tenemos cristal y hay que decir que la sensación en mano va a depender mucho del color. He podido probar el modelo en color negro y también el azulado con tonos verdes y este último, aparte de ser más bonito y llamativo, consigue que las huellas no se queden impregnadas a la mínima.

El motivo es que tiene un acabado satinado, mientras que el de color negro es más brillante y liso. Sí se nota un esfuerzo por hacer que el color negro no sea tan sucio como en otros móviles que hemos probado, pero aun así las huellas se marcan.

El diseño mantiene las buenas sensaciones del año pasado, pero la pantalla da un paso adelante

Esta generación no hay módulo de cámaras como tal y, de hecho, parece que POCO y Redmi se han puesto de acuerdo para diseñar las cámaras. Es un diseño trasero muy similar al del nuevo POCO M6 Pro con tres cámaras independientes que emergen de la trasera y que sobresalen considerablemente. De hecho, el móvil baila con facilidad cuando está sobre una mesa.

Esto se puede eliminar por completo con una funda incluida que me ha gustado bastante. Deja ver el rectángulo superior trasero con esos diferentes tonos y sobresale lo suficiente como para proteger las cámaras. Además, no es la típica de TPU transparente y el tacto me ha gustado.

En los extremos de la trasera tenemos una ligera curvatura y los laterales sobresalen un poco respecto a la trasera y la pantalla. Vuelven a ser planos y de plástico, pero con un acabado muy premium que, si no te lo dijeran (y porque no tiene las antenas, claro) podría pasar por aluminio.

Es un móvil grandote, pero los botones están bien ubicados y la sensación en la mano es la de tener un móvil de gama alta. Su pantalla contribuye a eso gracias a ser un panel AMOLED de 6,67 pulgadas que arregla uno de los problemas de la generación anterior. Y es que, el brillo pasa de 900 nits a 1.800 nits de pico y en exteriores se ve de manera correcta, aunque el brillo máximo sostenido sigue siendo mejorable.

Este pico se consigue en situaciones concretas, pero la experiencia de visualización en exterior ha mejorado. El sensor de brillo me parece que reacciona de forma más que correcta, pero hay ocasiones en interiores en las que se coloca un poco por debajo de lo que me gustaría, teniendo que ajustarlo manualmente.

La resolución es de 2.712 x 1.220 píxeles y el refresco es de 60 o 120 Hz. Yo lo he mantenido en ‘Predeterminado’, que cambia entre 60 Hz y 120 Hz dependiendo del contenido y la experiencia en todas las aplicaciones es muy suave. El panel tiene un punto saturado al que ya estamos acostumbrados y llega, por defecto, en modo ‘Vïvido’.

Es un modo que viene genial para ver todo tipo de contenidos, siendo el saturado demasiado vivo y el ‘Estándar’ demasiado apagado. Yo lo tengo que P3 porque es el que más me gusta, pero también se puede configurar en sRGB. Además, podemos tocar el espacio de color y la temperatura.

Además de la personalización de los colores, tenemos muchas opciones de pantalla siempre encendida, el modo lectura y un modo oscuro que funciona bien.

En términos generales, me parece una pantalla muy similar a la del año pasado, pero que cuenta con un brillo algo mayor y esa curvatura que puedes amar u odiar, pero que genera esa sensación de móvil más premium de lo que realmente es.

Sonido

Y en una época en la que estamos viendo que móviles en un rango de precio muy similar están eliminando los sistemas de doble altavoz, Xiaomi se mantiene apostando prácticamente en todos sus gamas por este sonido estéreo. El volumen es correcto y no te recomiendo subirlo al máximo porque el efecto no es agradable, pero hasta el 80% es ofrece una buena experiencia.

Te vas a poder dar una ducha perfectamente usando el móvil como altavoz y la experiencia del auricular de llamadas como altavoz de apoyo es buena. Ahora bien, donde sí hemos visto el recorte es en el jack de auriculares.

La generación pasada estaba presente y, en esta, hay que conformarse con los auriculares Bluetooth. Estos dispositivos son cada vez más asequibles y habituales, pero es cierto que, para algunos usuarios, que el jack de 3,5 mm haya desaparecido puede suponer una pérdida importante.

Un potente corazón MediaTek y MIUI, de momento

Xiaomi apuesta para el Redmi más ambicioso el Dimensity 7200 Ultra. Se trata de un SoC fabricado en 4 nanómetros que cuenta con ocho núcleos: dos a 2,8 GHz y otros seis a 2 GHz. Es un salto importante respecto al Dimensity 1080 de la generación anterior no tanto en potencia (que también es más potente) sino en eficiencia al estar fabricado en una fotoligografía más avanzada.

El Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G de este análisis tiene 12 GB LPDDR5X de RAM acompañado por 512 GB de almacenamiento UFS 3.1 con una velocidad de lectura de 587,25 MB/s y 518,63 MB/s de escritura. No es lo más rápido que podría dar este estándar, pero tampoco algo que lastre la experiencia en el día a día.

Antes de seguir, veamos los test de rendimiento:

redmi note 13 pro+

honor magic6 lite

MOTOROLA EDGE 40 NEO

MOTOROLA EDGE 40

XIAOMI REDMI NOTE 12 PRO

PROCESADOR

MediaTek Dimensity 7200 Ultra

Qualcomm Snapdragon 6 Gen 1

MediaTek Dimensity 7030

MediaTek Dimensity 8020

MediaTek Dimensity 1080

RAM

12 GB

8 GB

12 GB

8 GB

8 GB

GEEKBENCH 6.0 (SINGLE / MULTI)

1.112 / 2.666

938 / 2.659

1.045 / 2.530

1.107 / 3.588

994 / 2.316

3D MARK (WILD LIFE UNLIMITED)

2.395

2.556

4.401

2.235

PCMARK (WORK 3.0)

11.857

12.119

16.381

15.560

10.891

Como ves, hay una evolución respecto a la generación anterior, pero tampoco es drástica. Se sigue portando genial en juegos de todo tipo, mantiene el nivel cuando hablamos de gestión de calor (con un procesador que no entra en estrangulamiento térmico) y, en el día a día, es un móvil que funciona como esperas.

Ahora bien, no esperes ver HyperOS, ya que el nuevo sistema de Xiaomi todavía está en desarrollo para estos modelos. Hemos preguntado a TJ Walton, Product Marketing Manager de Xiaomi, y nos ha confirmado que el desarrollo y ejecución de los. Redmi Note 13 comenzó antes del anuncio de los planes parra HyperOS y de que este sistema estuviera completo. Por tanto, llegará, pero no se sabe cuándo.

Eso sí, significa que, de los años de actualizaciones prometidos por la compañía, se “pierde” uno en esa primera actualización a Android 14 con HyperOS que ya debería haber estado lista. Por tanto, tenemos MIUI 14.

MIUI es un sistema que me gusta por la cantidad de opciones de personalización (aunque algunas sean algo rebuscadas, como el proceso para cambiar algo tan rutinario como el fondo de pantalla) y, en dos días muy exigentes, se ha portado sin ningún problema: no me ha dejado tirado, no me ha. dado bloqueos ni quebraderos de cabeza.

Ahora bien, algún bug sigue teniendo. La noche antes de un vuelo, empecé a descargar muchas películas de forma simultánea en Prime Video y el móvil, sencillamente, se bloqueó. No conseguí instalar una app para ver qué procesos estaban ocupados o si era una culpa de streaming en la memoria, ya que todos los toques en pantalla respondían con lentitud y la solución fue… reiniciar.

MIUI 14 es una capa curtida en mil batallas, pero que no llegue con HyperOS y Android 14 es una mancha en el expediente

Al volver a encender, el móvil iba como la seda y pudo ser problema de MIUI o de Prime Video por no gestionar bien las peticiones junto al sistema. El segundo bug sí fue de MIUI. Sin motivo, y sin que tuviera activado el modo lectura o una reducción de luz azul, la temperatura de la pantalla se volvió muy cálida.

Me dejaron otro móvil para comparar y parecía un problema de mi unidad, pero a las horas, como vino el problema, se fue y no me ha vuelto a pasar. Al margen de eso, que es un error puntual como el que puede ocurrir en cualquier sistema, la experiencia ha sido buena.

MIUI no deja de ser un sistema maduro, pero es cierto que lo primero que hice cuando recibí el terminal fue buscar una actualización esperando ver HyperOS. Para terminar, tenemos desbloqueo óptico que funciona de manera muy correcta (aunque el sensor está muy cerca de la barbilla) y el reconocimiento por foto que sí, es rápido, perro necesita luz para funcionar y no es tan seguro como la huella.

5.000 mAh que se recargan en lo que te tomas un café

Realmente, cuando empecé a analizar el Redmi Note 13 Pro+ sabía bien lo que iba a encontrar, pero hay un apartado que va más allá de lo que marca la hoja de especificaciones, y ese es el de la batería.

En este sentido, he tenido una experiencia genial que, de hecho, me ha sorprendido. He logrado dos sesiones sin cargar de unas 42 horas con hasta ocho horas de pantalla, una marca que está muy bien para mi tipo de uso, pero puse a prueba a base de bien este modelo en un viaje a Tailandia.

Fuimos a la presentación del móvil y pasé toda la mañana haciendo fotos a plena luz del Sol. También grabé vídeo a 4K30, por la tarde hice algunas fotos más y puse varios mensajes sobre el evento en nuestra cuenta de X. A las 20 la batería estaba al 15%, por lo que puse el modo de ahorro de batería y me fui a hacer algunas fotos nocturnas.

No noté una bajada de rendimiento extrema (sí tardaba algo más el obturador), pero eso me permitió llegar al hotel sobre las 22:00. Un total de cinco horas y media de pantalla (que con todo el uso que le di es una muy buena marca) y que me ha permitido comprobar que, con un uso muy, muy exigente, me aguanta el día. Y sí, también notificaciones con el móvil en silencio y la vibración activada.

Considero que el Dimensity 7200 Ultra es muy eficiente (MediaTek cada vez va mejor en este sentido) y la batería es un valor seguro en este móvil. La carga es de 120 W con cargador en la caja y, en mis pruebas, estos han sido los tramos de carga:

5 minutos – 37%
10 minutos – 61%
15 minutos – 83%
120 minutos – 100%

Tener el 60% en lo que tardas en descargar la compra o hacerte un café es algo espectacular. Y sobre la seguridad de la carga, Xiaomi asegura que ha introducido un disipador muy grande para disipar calor, así como varios sistemas de protección que vienen activados por defecto. Así, está la carga optimizada o la posibilidad de aumentar la velocidad de carga si la pantalla del móvil está apagada.

Cámara que refuerza lo que ya brillaba, pero descuidando lo demás

Me arrepiento de no haber disparado más a 200 megapíxeles. Es extraño que comience un apartado con algo tan contundente, pero es que la cámara principal que ya nos gustó en el Redmi Note 12 Pro+ se mantiene genial en esta generación.

Se trata del sensor HP3 de 200 megapíxeles de Samsung como principal con una apertura f/1,7, un tamaño de 1/1,4 pulgadas y estabilización óptica.

El MediaTek Dimensity 7200 Ultra hace lo que puede procesando estos archivos de unos 45 megas y, de hecho, el tiempo de procesado toma un par de segundos. Además, cuando haces una foto en 200 megapíxeles, otro par de segundos inmediatamente después la vista previa de la cámara va a tirones. Ya digo, son dos segundos, pero se nota que son archivos pesados.

Ahora bien, ¿por qué digo que me arrepiento de no haber disparado más en esta resolución? El motivo ya no es el recorte tan bestia que puedes hacer, sino el propio procesado.

Sobre el recorte, arriba tienes unos ejemplos de hasta dónde puedes llegar conservando un fantástico nivel de detalle. No es perfecto, ya que las zonas que se alejan del centro de la imagen tienen un difuminado que no es natural debido a la distancia focal, pero aun así no me quedo con este modo por el recorte, sino por el procesado.

A continuación, te dejo a la izquierda una comparativa entre la foto a 200 megapíxeles y la misma en modo automático:

En automático, Xiaomi sigue aportando una subida de contraste y nitidez artificial, así como una saturación un puntito por encima y unas sombras que, en ocasiones, intenta subir de forma artificial. La foto a 200 megapíxeles es más natural y, además, permite ese recorte a posteriori.

Creo que Xiaomi ha sabido sacar más jugo a este sensor, pero me da coraje no tener un modo RAW para ver todo su potencial. No digo a 200 megapíxeles, pero un RAW3 a 50 megapíxeles habría sido genial.

Esta cantidad de megapíxeles permite tener dos botones de aumentos en el carrusel de la app. Es la aplicación de Xiaomi típica de MIUI, con todos los modos importantes en la zona inferior, es estable y tiene integración tanto con Google Lens como con un lector de QR.

El sensor de 200 megapíxeles ofrece una experiencia brutal cuando las condiciones de luz acompañan

Y siguiendo con esos aumentos, el 2x me parece muy, muy bueno. No pierde calidad en interiores y, en exteriores, capta un detalle genial, aunque se nota ese procesado con la nitidez artificial y algo más de contraste.

El 4x me ha gustado menos, ya que se notan más las costuras del procesado, incluso con unas texturas que, sin ser acuareladas, resultan algo artificiales. Te diría que, si quieres ir más lejos del 2x, tires directamente en 200 megapíxeles e intentes hacer un recorte en la zona que quieras.

Si disparas en automático, el resultado son fotos muy llamativas para subir, directamente, a redes como Instagram. El obturador es rápido, tiene un buen desenfoque natural y me gusta el resultado.

Ahora bien, dispares en el modo que dispares, es fácil que se cuelen destellos. Esto es debido a que las lentes que ha montado este Redmi no están a la altura de las de la gama alta y premium (donde también vemos destellos, pero sobre todo se sufren más de noche).

Está claro que pueden dar un efecto artístico, como la foto de arriba esperando para entrar en un templo, pero también he tenido fotos que pensaba que iban a salir genial… siendo arruinadas completamente por estos destellos.

Y, de noche, el procesado tiene luces y sombras y vas a tener que trabajarte la foto. En interiores con muy, muy poca luz o en exteriores, para fotos casuales, el resultado es convincente (y mejor en objetos que en personas, donde el procesado no parece calcular muy bien los tonos de la piel).

Sin embargo, en fotos de ciudad, te recomiendo bajar manualmente la exposición porque si no, el procesado aplica una subida de exposición que no ofrece un resultado llamativo. En la foto de los rascacielos de a continuación, bajé la exposición:

En interiores, si la luz es buena, el resultado es genial, con un 2x que me ha gustado mucho por la cantidad de detalle que mantiene. Aquí, esa saturación adicional creo que viene genial, pero depende de cada situación:

Y cuando he dicho que vas a tener que trabajar la foto de noche, no me refería sólo a bajar la exposición, sino a que tendrás que seleccionar manualmente el modo noche.

Si no lo haces, el modo automático no lo aplica correctamente y es muy, muy fácil que arruine la foto con elementos quemados. Un ejemplo está en este altar, con el modo noche activado en la foto de la derecha y con el modo automático en la de la izquierda. Esos elementos quemados en la foto de la izquierda no los vas a poder recuperar.

El sensor principal me ha encantado, tanto que estos días en Tailandia he hecho muchísimas fotos con él, pero cuando hablamos del gran angular, la cosa cambia. Se trata de un sensor de 8 megapíxeles con un tamaño de 1/4 pulgadas que es muy pequeño y cuyo procesado intenta mantener el nivel del sensor principal, pero hay una evidente falta de definición.

Si te colocas correctamente, no notarás una excesiva distorsión, pero de día no tenemos mucho detalle y, de noche, hay tonos que son diferentes a como los procesa el sistema para la cámara principal.

Esa falta de detalle es mucho más evidente cuando hay elementos finos en la imagen. A continuación tienes una panorámica de Bangkok a la izquierda, tomada con el gran angular, y la misma zona de la esquina inferior derecha, pero con el principal:

En el frontal tenemos un sensor de 16 megapíxeles que no es muy grande, pero que se las arregla bien para captar detalle cuando la luz es óptima. El retrato me ha gustado, con un buen recorte teniendo en cuenta lo desordenado que suelo llevar el pelo, pero aunque ha mejorado, el procesado sigue teniendo problemas con elementos quemados en modo retrato.

Me refiero al fondo, donde podemos ver que, en elementos del fondo, tenemos algunas partes quemadas. Pero bueno, mantiene el tono de la piel, aunque prefiero el modo automático debido a que el retrato me parece algo excesivo.

Y en vídeo, mantenemos la resolución y tasas de frames de la generación anterior. El máximo es 4K a 30 FPS y me habría encantado tener 60 FPS, pero al menos la estabilización hace un mejor trabajo y la grabación de audio también me parece a un buen nivel.

Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G, la opinión de Xataka

El Redmi Note 12 Pro+ fue un paso adelante muy importante para la compañía china. En general, toda la familia Note 12 ha sido relevante para Xiaomi y se espera mucho de los nuevos Redmi Note 13.

Redmi consolida su gama más alta cimentado en el gran trabajo del año pasado. Cuando baje de precio será una opción espectacular

Tras una semana para hacer el análisis a fondo del Redmi Note 13 Pro+ 5G y ponerlo en jaque en situaciones muy complicadas (tanto de fotografía como de pantalla por la luz solar como, sobre todo, de batería), he descubierto que se mantienen las bases del año pasado, pero mejorando aquí y allá para hacer que sea un móvil más completo.

Tiene mejor certificación general y mejor protección de pantalla. El diseño me parece algo más refinado. La pantalla sube el brillo y el rendimiento también es mejor en el día a día. La cámara y batería, sin embargo, son los elementos por los que me compraría este teléfono después de tener la oportunidad de viajar con él.

El sensor principal me ha encantado, sobre todo a 200 megapíxeles, y la batería no sólo se porta bien, sino que si estoy en un apuro, la carga es rapidísima. Ahora bien, que no venga con HyperOS, que tenga un gran angular desaprovechado y un macro que no te van a dar ganas de utilizar y algún detallito por ahí como que el brillo máximo podría ser mejor, es algo a refinar de cara a la siguiente generación.

Sin embargo, todos sabemos que el precio de estos móviles cae rápidamente y, cuando baje de esos 499 euros de la versión con más RAM y almacenamiento, será uno de los móviles más recomendados del año. Ya lo es, pero es que en unos dos meses será un caramelo difícil de esquivar si se quiere un móvil equilibrado y con algo que destaca en cada apartado.

8,5

Diseño
8,5
Pantalla
8,5
Rendimiento
8,25
Cámara
8,75
Software
7,5
Autonomía
9,25

A favor

No es sólo que la batería aguante un día duro, sino que carga en 20 minutos.
El sensor principal es una gozada.
Un paso adelante en rendimiento.

En contra

La cámara frontal sigue con el límite de 1.080p.
Que no venga con HyperOS y Android 14 hace que pierda un año de actualizaciones.
El gran angular está un par de escalones por debajo del principal y el macro es testimonial.

Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G – Smartphone de 8+256 GB, Pantalla de 6,67″ AMOLED 1.5K 120Hz, MediaTek Dimensity 7200 Ultra, Triple cámara de hasta 200MP, Hypercharge 120W, Negro (Versión ES)

El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Xiaomi. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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Más información

Consejo ofrecido por la marca


La noticia

Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ 5G, análisis: la madurez de una gama que se aleja del prototipo de “móvil barato”

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Alejandro Alcolea

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