Este es el mayor reto al que se enfrenta la industria de los semiconductores. O lo resuelve o su desarrollo colapsará

La dependencia que tiene la industria global de los circuitos integrados de algunas materias primas va a más. Sobre todo si nos ceñimos a las más escasas o las que están en poder únicamente de unos pocos productores. Si nos planteamos cuáles son los mayores desafíos a los que se enfrentan los fabricantes de chips podríamos concluir que uno de ellos es la necesidad de poner a punto nodos litográficos más avanzados que los actuales. Sin ellos el desarrollo de nuevos circuitos integrados de vanguardia se detendría.

Otro reto muy razonable consiste en que para los fabricantes es necesario optimizar los procesos de producción de semiconductores con el propósito de incrementar tanto como sea posible el rendimiento por oblea. De lo contrario el precio de cada chip se incrementará y su competitividad se resentirá. Precisamente TSMC y Samsung están teniendo dificultades para refinar sus nodos litográficos de 3 nm lo necesario para llevar su rendimiento por oblea más allá del 70%.

En las manos de los productores de materias primas y la cadena de distribución

Quien controla las materias primas y la cadena de distribución, controla la industria global de los semiconductores. Los dos desafíos en los que acabamos de indagar son muy reales, pero si cabe para los fabricantes de chips es todavía más importante tener acceso a las materias primas que requieren para producir circuitos integrados de vanguardia. De hecho, ahora mismo se encuentran en un momento especialmente delicado debido a que todos ellos están trabajando en la puesta a punto de nuevas tecnologías de empaquetado más avanzadas.

Las grandes potencias económicas han dado durante los últimos meses los pasos necesarios para reforzar la cadena de distribución de la que dependen sus fabricantes de chips

Sin las materias primas adecuadas la fabricación de chips de vanguardia se detendrá, y las grandes potencias lo saben. Lo sabe China. Y EEUU. Y Corea del Sur. También Japón. Todos estos países han dado durante los últimos meses los pasos necesarios para reforzar la cadena de distribución de la que dependen sus fabricantes de chips. E, incluso, para crear una nueva cadena de distribución si es necesario. De hecho, EEUU y sus aliados persiguen poner en marcha una cadena de distribución global que deje a China completamente al margen. Aunque no les va a resultar fácil.

Lo que está sucediendo actualmente con las tierras raras, que son un grupo de elementos químicos (algunos de ellos escasos) muy necesario en numerosas industrias, pero especialmente en las de la electrónica y las energías renovables, refleja la coyuntura actual con mucha claridad. China produce actualmente el 70% de las tierras raras y controla nada menos que el 90% de la industria de procesado de estos elementos químicos.

Esto significa, sencillamente, que puede cortar el grifo cuando quiera. Y el Gobierno de Xi Jinping ha aprobado la regulación necesaria para llevarlo a cabo. ¿Cómo han reaccionado EEUU y sus aliados? Forjando pactos que les permitan marginar a China sacándola de la cadena de suministro en la que participa la alianza. De hecho, este plan ya está en marcha. Veremos cómo discurre 2024, pero podemos estar seguros de que uno de los frentes de batalla decisivos para muchas industrias, incluida la de los chips, es, precisamente, el control de las materias primas.

Imagen de portada: TSMC

Más información: DigiTimes Asia

En Xataka: Corea del Sur está dispuesta a liderar a golpe de talonario: se gastará 470.000 millones en el mayor centro de chips del planeta


La noticia

Este es el mayor reto al que se enfrenta la industria de los semiconductores. O lo resuelve o su desarrollo colapsará

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Xataka

por
Juan Carlos López

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