Dos de cada tres españoles apoyan la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas

Los partidos que componen el Gobierno, PSOE y Sumar, acordaron en su pacto de legislatura un cambio histórico que beneficia a unos 13 millones de trabajadores. Prometieron que reducirían la jornada ordinaria de trabajo de las 40 horas semanales, en vigor desde 1983, a 38,5 horas en 2024 y a 37,5 en 2025. El recorte de jornada sin reducción de sueldo era una de las principales promesas electorales de Yolanda Díaz, una reforma que inicia su camino el jueves con la primera reunión sobre el tema del Ministerio de Trabajo y los agentes sociales. Dos de cada tres españoles apoyan la reducción de jornada que plantea el Gobierno, de dos horas y media a la semana, según una encuesta del instituto 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER. La proporción de respaldo es la misma si se pregunta por ir más allá, con un día menos de jornada y 32 horas de trabajo. Los que más apoyan esta medida son los jóvenes y el electorado progresista, pero también destaca el escaso rechazo en los partidos de la oposición. Solo un 24% de los votantes de PP y un 29% de los de Vox reniegan del recorte de dos horas y media de trabajo a la semana.

Sobre el global de la población, el 34% cataloga el recorte de jornada a 37,5 horas como muy positivo y el 32% como bastante positivo. Más allá de estos dos tercios de apoyo claro, hay otro 19% a mitad de camino, que no lo cataloga ni como positivo ni como negativo. Solo hay un 5,8% que lo considera bastante negativo y un 5,6% que lo ve muy negativo.

Por recuerdo de voto, el mayor respaldo es el de los votantes de Sumar, con un 89% a favor y solo un 1,7% en contra. Le sigue el PSOE, con un apoyo del 81% y un rechazo del 4%. Entre los que votaron al PP hay un 45% que cataloga el recorte de jornada como muy o bastante positivo, casi el doble de las personas (24%) a las que les parece muy o bastante negativo. El menor apoyo es el de los votantes de Vox, con un 38%. Entre los votantes del partido ultra hay un 29% en contra de la reducción de jornada.

Los que más apoyan esta promesa del Ejecutivo son los jóvenes: el 72% de la generación Z (de 18 a 26 años) y el 73% de los mileniales (de 27 a 42 años) considera positiva la contracción de la jornada a 37,5 horas. Con la edad el apoyo va cayendo, de manera que entre la generación X (de 43 a 58 años) la respalda un 68% y entre los boomers y la generación silenciosa (de 59 años o más), un 59%. Por sexo recibe más apoyo de las mujeres (69%) que de los hombres (63%), y también algo más de los trabajadores (69%) que de las personas en paro (67%) o los pensionistas (59%).

Al discernir por clase social también hay diferencias reseñables: el apoyo va cayendo cuanto menor es el poder adquisitivo. Entre las personas de clase alta o media alta recibe un respaldo del 69%, entre las de clase media un 67% y entre las de clase media baja o baja, un 62%. Es habitual que las personas con menos recursos no consigan trabajar tantas horas como les gustaría, condenadas a una parcialidad involuntaria que reduce sus posibilidades.

A favor de la semana de cuatro días

La proporción de acuerdo con las 37,5 horas es similar a la que recibe una medida aún más ambiciosa, el recorte de un día completo de jornada, hasta llegar a las 32 horas a la semana. Es la deseada semana de cuatro días que, de momento, irrumpe tímidamente en España. El 66% considera muy o bastante positiva esta posibilidad, un 15% ni positiva ni negativa y un 14% muy o bastante negativa. Entre los votantes del PSOE la apoya un 77% y la rechaza un 8%, entre los de Sumar la respalda un 86% y no coincide con ella un 3%. De nuevo destaca el apoyo entre los votantes del PP, de un 47%, y un rechazo que se limita al 26%. Entre los de Vox, un 44% ve la reducción a 32 horas con buenos ojos y un 32% no la apoya.

Las ideas asociadas por la población a este recorte de jornada son buenas: un 78% cree que mejoraría la conciliación entre la vida laboral y la personal, un 74% que mejoraría la salud física y mental de los trabajadores, un 67% que impulsaría el consumo al haber más tiempo libre, un 61% que aumentaría la productividad en el trabajo y un 59% que ayudaría a disminuir el paro. Son mucho menores las proporciones que mencionan problemas relacionados con esta política. Un 37% cree que perjudicaría a las empresas y un 33% que supondría un freno al crecimiento económico.

Según se desprende del estudio de 40dB., las personas nada satisfechas con su trabajo son más propensas a creer en los efectos positivos de esta medida, mientras que las muy satisfechas con su empleo muestran mayor acuerdo que el promedio en que esta medida perjudicaría a las empresas y a los consumidores. Con todo, cabe destacar que un 74% dice estar satisfecho con su horario actual, un 73% con la conciliación de su vida profesional y familiar y un 65% con la flexibilidad en su lugar de trabajo.

40% de apoyo a la reforma laboral y disconformidad son el salario

La principal política laboral que el Gobierno de coalición implantó la pasada legislatura fue la reforma laboral, que orillaba las opciones de contratación temporal y ha conseguido reducir muchísimo la proporción de estos contratos. El 40% de la ciudadanía valora la reforma laboral, frente a un 16% con una visión negativa sobre ella. A medio camino hay un 25% que la catalogan como regular. Los votantes de PSOE y Sumar son los que más beneficios aprecian en la reforma, un 64% y un 65% respectivamente. Entre los del PP el apoyo se restringe a un 22% y entre los de Vox, a un 16%. Este nuevo marco de relaciones laborales fue suscrito por los sindicatos y los empresarios.

De cara al futuro, los españoles creen que el principal reto en materia laboral es mejorar los salarios. Así lo considera el 48%. El segundo reto más mencionado es la reducción del paro (41%), seguido de la mejora de estabilidad de los contratos (29%), avanzar en la igualdad laboral de hombres y mujeres (20%), mejorar la protección de los trabajadores frente a despidos y bajas (18,6%), mejorar las condiciones laborales de los becarios (12,6%), reducir los horarios de trabajo (12,5%), regular el empleo de nuevas tecnologías como las inteligencias artificiales (11,4%) y avanzar en la regulación del teletrabajo (7,2%).

El orden de prioridad en estos retos varía en función de la generación. Mejorar los salarios es el principal para todos los grupos de edad salvo uno, el de aquellos con 59 o más años, que ponen por delante la reducción del paro. La generación X, de 43 a 58 años, es la que más pone el foco en la protección frente a despidos y bajas (20%). Los más jóvenes, la generación Z, es la más preocupada por las condiciones de los becarios (18,9%) y regular la inteligencia artificial (16,4%), mientras que los mileniales son los más concernidos por estabilizar los contratos (31%), reducir los horarios (19%) y avanzar en la regulación del teletrabajo (11%).

Los de 27 a 42 años también son los que más priorizan la mejora de los salarios, un impulso que conecta con las retribuciones propias. El 45% del total de encuestados dice no estar satisfecho con su nómina, un porcentaje menor entre los mileniales (41%) y los mayores de 59 años (37%). Además, los hombres (43%), que de media cobran más, protestan menos por su sueldo que las mujeres (47%). Como también era de esperar, la insatisfacción con el salario es mayor en las clases bajas (52%) y medias (53%) que en las altas (39%). Los salarios españoles están por debajo de la media europea y están entre los que más poder adquisitivo perdieron durante la crisis inflacionista. Con todo, por encima de los salarios, los españoles consideran la estabilidad laboral prioritaria en su vida en presente.

Contra el aumento de la edad de jubilación

Otro vistazo al futuro de los españoles anticipa un nuevo aumento de la edad de jubilación, tras el aprobado en 2011 para aquellos que no cumplen los requisitos de cotización. Para esos pensionistas se estableció un aumento gradual de los 65 a los 67 años que culmina en 2027 (ahora se encuentra en 66 años y seis meses). El 69% de los españoles cree que el aumento de la edad de jubilación a 70 años en 2050 es muy o bastante probable. Los que más claro tienen este pronóstico son los más jóvenes, entre los que opina así un 75%. La mayoría (66%) dice que, aunque pudiera, preferiría no trabajar hasta los 70 años, una opción que sí contemplaría el 20% de los encuestados.

La edad media ideal en opinión de los españoles para jubilarse es muy inferior, de 62,7 años. Los que proponen una menor edad son los de 27 a 42 años (60,8) y la mayor los de más de 59 años (64,9).

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